La importancia de la integración sensorial en la terapia ocupacional para niños con TEA
- Marcelo Palma
- 19 ene
- 2 Min. de lectura

La integración sensorial es un proceso mediante el cual el cerebro interpreta y organiza la información que recibe de los sentidos, generando respuestas adecuadas en la vida diaria, desde la conducta hasta el aprendizaje y la autorregulación emocional (Martín, 2014). En niños con trastorno del espectro autista (TEA), los desafíos en el procesamiento sensorial son frecuentes y pueden manifestarse como hipersensibilidad o hiposensibilidad frente a estímulos, afectando su participación en actividades cotidianas (AE, 2018; Sanz et al., 2014).
Qué es la integración sensorial
Jean Ayres, terapeuta ocupacional y neuropsicóloga, desarrolló la Teoría de la Integración Sensorial (IS) para abordar problemas de aprendizaje y comportamiento en niños. Según Ayres, un procesamiento sensorial eficiente permite que los niños respondan de manera adaptativa a estímulos específicos, favoreciendo el juego, la autonomía y la interacción con su entorno (Moya & Matesanz, 2012; Bellefeuille, 2013).
Terapia ocupacional y TEA
La terapia ocupacional, especialmente cuando utiliza el modelo de Integración Sensorial de Ayres (ASI), ayuda a los niños con TEA a desarrollar habilidades funcionales, desde vestirse y comer hasta relacionarse con los demás (CDC, 2022; Case-Smith & Arbesman, 2008). Como señala León (2015):
“El tratamiento desde Terapia Ocupacional basado en el modelo de integración sensorial mejora el desempeño ocupacional del niño, generando conductas adaptativas ante situaciones y estímulos específicos, y favoreciendo la participación y el juego del niño” (p.3).
La intervención se centra en actividades lúdicas adaptadas, que estimulan los sistemas táctil, propioceptivo y vestibular, usando la motivación intrínseca del niño para lograr respuestas sensoriales cada vez más complejas (Moya & Matesanz, 2012; Bellefeuille, 2013).
Evidencia y consideraciones
Si bien algunos estudios señalan que la eficacia de la terapia de integración sensorial en TEA es limitada y no concluyente, los defensores del método destacan que se trata de una intervención basada en evidencia, que requiere continuar investigándose para optimizar sus resultados (American Academy Pediatrics, 2019; Abelenda & Rodríguez, 2020).
Los hallazgos sugieren que entender cómo funciona el procesamiento sensorial de cada niño es clave para ofrecer un abordaje personalizado que mejore su participación, autonomía y desarrollo integral (Sanz et al., 2014).
Lectura recomendada
Para profundizar en la evidencia científica sobre este tema, puedes consultar el artículo completo:La integración sensorial y la importancia del abordaje de la terapia ocupacional de niños con TEA


Comentarios